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Energía Solar

La energía es la capacidad que toda materia posee para realizar un trabajo o movimiento. En nuestro día a día, la energía está en la base de todos nuestros actos. Para desplazarnos de un lugar a otro, para iluminarnos a cualquier hora, para calentarnos durante el invierno y refrescarnos en verano, incluso para obtener más energía, siempre necesitamos hacer uso de ella en mayor o en menor medida.

La energía que consumimos proviene o bien del Sol o bien del centro de nuestro propio planeta.

Las radiaciones que emite hacia la Tierra nuestra estrella reina vienen cargadas de energía, la cual es absorbida por la vegetación a través de la fotosíntesis y es transmitida luego al resto de seres vivos a través de la cadena alimenticia. Paralelamente, la descomposición y sedimentación de esta vegetación y de otros organismos a lo largo de los siglos van concentrando la energía en recursos fósiles tales como el petróleo, el gas natural o el carbón. Y en último término, se encuentran las fuerzas del viento, de las mareas y de los mismos rayos solares, todas ellas expresiones distintas de la energía del Sol.

Del centro de nuestro planeta obtenemos otro tipo de energías, como la geotérmica, fruto del calor emanado del núcleo terrestre, o la hidráulica, que actúa gracias a la gravedad, aunque la lluvia de la que se nutre es también producto de la influencia del sol sobre nuestro clima.

De todas ellas nos podemos servir para realizar un movimiento, para obtener la temperatura deseada de un ambiente, para alumbrar un espacio; en definitiva, para realizar cualquier acción de nuestra vida.

A lo largo de la historia, las manipulaciones de la energía por parte del ser humano han ido variando. El origen se encuentra en el control del fuego, y más tarde se concreta en la manipulación de la fuerza de los vientos y de los ríos. Este uso instantáneo de la energía sería luego reemplazado por el uso del carbón, el petróleo y el gas, lo que supuso la utilización de energía que había sido procesada y concentrada a través de miles de años. Esto ha permitido el crecimiento de las sociedades industriales y ha puesto el estilo de vida de extensas poblaciones en unos niveles de confort nunca registrados en la Historia, al menos para los países más desarrollados.

Hoy en día, cuando las reservas de combustibles fósiles tienden a desaparecer y cuando su quema produce cantidades ingentes de emisiones de gases de efecto invernadero que conllevan un calentamiento global del planeta, vuelve a resurgir la necesidad de consumir la energía de forma instantánea, en tiempo real, en el mismo momento en que se obtiene. En definitiva, se vuelve a hacer necesario un uso sostenible de la energía, al tiempo que se pretenden conservar los niveles de confort a los que estamos habituados.  

Energía Solar